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Qué asco de mundo (3)

Como no podía ser de otra manera, toca poner algo sobre corrupción. He encontrado por la red este croquis actualizado del “panorama para llorar” en uno solo de los más de 8.200 Ayuntamientos de España: Valdemoro. Lo comparto con ustedes para que dejen volar su imaginación y visualicen lo que puede haber más allá de los márgenes del dibujo.

Mapa de la corrupcion

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Qué asco de mundo (2)

La UE está negociando con secretismo el Tratado de Libre Comercio (TTIP, Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones) con Estados Unidos. Un tratado que, por lo poco que sabemos los ciudadanos corrientes, contempla figuras como el ISDS (Procedimiento de Resolución de Conflictos entre Inversores y Estados), que es la creación de tribunales privados, independientes de la justicia ordinaria, ante los que cualquier inversor extranjero podrá demandar a un Estado para reclamar por las pérdidas derivadas, por ejemplo, de aplicar la Ley Antitabaco.

En fin, he aquí la carta con la que se empezó a hacer oficial el secretismo en torno a las negociaciones sobre el TTIP. La dirige el negociador de la parte europea (Ignacio García Bercero) a su homólogo estadounidense (L. Daniel Mullaney). A esta carta se refiere el vídeo en el minuto 5:55. Se trata del vídeo que, de entre todos los que he visionado, me ha parecido que explica el TTIP con mayor claridad.

Pinche aquí: Carta inicio negociaciones TTIP

Qué asco de mundo (1)

Inauguro esta sección con una de las cosas, solo una, que más me asquea. El maltrato animal. Me asquea más el maltrato a las personas, pero de eso ya iremos hablando. Mi padre siempre dice que hay que rebelarse contra las injusticias. Bueno, pues voy a despacharme a gusto en este rincón de mi Blog. Les invito a que me hagan las sugerencias que consideren. Aunque esto lo lean un@s poc@s amig@s con la mejor voluntad, algo hace.

Para mi Olivia

La última poesía que colgué dedicada a Olivia fue el 8 de abril. Igual que las otras de esta serie se trata de textos que compuse hace algo más de 11 años, cuando ella llegó a casa. Olivia ya no está conmigo desde el 12 de junio. Pero como la echo de menos cada día de mi vida he decidido subir aquí la quinta y última de las poesías que en su día le escribí con todo el cariño del mundo. Se titula “Olivia y Daniel”.

Es por la mañana, suena un cascabel

Se despierta Olivia, hora de comer

Muy quieta se queda después de beber

Parece que espera a que llegue Daniel

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Cuando lo ve cerca arruga la piel

Le salta, le gruñe, le vuelve a morder

Le chupa la cara y empieza a correr

Ha entrado en la casa por debajo de él

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La riñe y le dice que eso está mal

Hartos los vecinos de gritos están

Él se enfada mucho! Qué mala señal!

_______

Pronto se le pasa y en la puerta están

Nada es tan bonito, tan sensacional

Como calle abajo verlos que se van

Piense un poco (32)

No entiendo de política ni falta que me hace. Pero entiendo de discursos. Y de todos los pronunciados por los candidatos a la presidencia del Parlamento Europeo me quedo, sin dudarlo, con este:

Pablo Iglesias Turrión (GUE/NGL ). – Señor Presidente, es un honor dirigirme a ustedes para presentar mi candidatura a la presidencia de esta Cámara. Este Parlamento está llamado a representar la soberanía de Europa y debemos, Señorías, estar a la altura de lo que ello significa hoy.

El sueño de Europa ha sido sepultado muchas veces, pero siempre consiguió despertar de nuevo. Así sucedió hace casi setenta años: Europa volvió a despertar en la resistencia de sus pueblos contra el fascismo, en los supervivientes de los campos de exterminio, en quienes dieron su vida por la justicia y la libertad. Millares de compatriotas míos que habían luchado defendiendo la democracia en España participaron en esa lucha y en ese sueño de justicia. No se imaginan el orgullo que me produce como español que los primeros tanques que entraron a liberar París fueran guiados por combatientes españoles. Hoy, cuando la intolerancia y la xenofobia vuelven a amenazarnos, quiero reivindicar la memoria europea del antifascismo y la de todos los pueblos amantes de la libertad y la democracia.

Señorías, lo mejor de nuestro continente y de nuestra historia común se forjó en las revoluciones que hicieron al pueblo sujeto de derechos, por encima de reyes, de dioses, de nobles y de grandes propietarios. El mejor patrimonio de Europa es la voluntad de sus ciudadanos de ser libres y no ser siervos de nadie. ¡No ser siervos de nadie, Señorías! Eso es la democracia.

Por eso hoy debo decirles que los pueblos a los que debemos las libertades y los derechos sociales no lucharon por una Europa en la que sus gentes vivan en el miedo a la pobreza, a la exclusión, al desempleo, al desamparo frente a la enfermedad. La expropiación de la soberanía y el sometimiento al gobierno de las élites financieras amenazan el presente y el futuro de Europa. Amenazan nuestra dignidad; amenazan la igualdad, la libertad y la fraternidad; amenazan nuestra vida en común.

La creación de nuevas instancias supranacionales no tiene que pagarse al precio de incapacitar a la ciudadanía. Nuestros pueblos no son menores de edad, ni colonias de ningún fondo de inversiones; no conquistaron ni defendieron su libertad para entregársela a una oligarquía financiera. No son términos abstractos, Señorías: todos ustedes conocen bien el problema. Es escandalosa la facilidad con la que se mueven aquí los lobbies al servicio de grandes corporaciones, así como las «puertas giratorias» que convierten a los representantes de la ciudadanía en millonarios a sueldo de grandes empresas. Hay que decirlo alto y claro. Esta manera de funcionar hurta la soberanía de los pueblos, atenta contra la democracia y convierte a los representantes políticos en casta.

Señorías, la democracia en Europa ha sido víctima de una deriva autoritaria. En la periferia europea la situación es trágica: nuestros países se han convertido casi en protectorados, en nuevas colonias, donde poderes que nadie ha elegido están destruyendo los derechos sociales y amenazando la cohesión social y política de nuestras sociedades.

De América Latina aprendimos que la deuda externa está diseñada para ser impagable y que los países que más han crecido lo hicieron con una quita sustancial y una auditoría pública de su deuda. Todos conocen en esta Cámara la deuda perdonada hace no tanto tiempo a Alemania. No es solo una cuestión de justicia: tiene que ver con la integración europea y con la democracia. La deuda es hoy un mecanismo de mando y saqueo a los pueblos del sur.

Eso es lo que está sucediendo en países que con marcado racismo algunos denominan «PIGS». Pero supongo que son ustedes conscientes de que no hay Europa sin sus pueblos del sur, como no la hay sin sus pueblos del este, sometidos también a duras condiciones de la Troika, cuyo rumbo amenaza con destruir el proyecto europeo dejando un rastro de miseria, de pobreza y de violencia.

Pero hay otro camino, hay alternativa a las políticas de empobrecimiento y al secuestro de la soberanía. Este Parlamento, en esta hora crítica para Europa, debe estar a la altura. Debe demostrar sensibilidad y convertirse en el epicentro de una sacudida democrática en la Unión Europea, una sacudida que frene la deriva autoritaria de la Troika. Este Parlamento debe expresar la legitimidad democrática de origen que a todos nos reúne: la voz de los ciudadanos, y no los arreglos entre élites. El Parlamento no puede ser un premio de consolación ni una jubilación dorada.

Señorías, hoy no me dirijo a una Cámara de cinco, de seis o de siete grupos parlamentarios. Tampoco me dirijo a maquinarias de partido. Me dirijo a ustedes, señoras y señores diputados al Parlamento Europeo, porque ustedes tienen un contrato de responsabilidad política firmado con sus pueblos. Me dirijo a los demócratas y a sus conciencias. Nuestra primera fidelidad, a la que todas las demás deben supeditarse, es para con los ciudadanos que nos han elegido. Ellos no están en los pasillos de este edificio, ni en los hoteles que rodean esta Cámara, pero recuerden, ellos son los soberanos y, tarde o temprano, pedirán cuentas de lo que se ha hecho en su nombre.

Me dirijo también, y muy especialmente, a mis colegas eurodiputados de los países del sur de Europa. Ustedes han visto las consecuencias reales que tienen las políticas impuestas por la Troika. Ustedes saben que las políticas de austeridad han fracasado: nuestros países son hoy más pobres, con economías destruidas, con sociedades heridas de injusticia e instituciones cuarteadas por la corrupción y el descrédito. Ustedes saben que es hora de ayudar a nuestros países y ponerse de nuevo en pie.

Les pido que, al menos hoy, voten como griegos, como irlandeses, como portugueses, como italianos, como checos, como polacos, como rumanos, como españoles. No solo para que puedan mirar a la gente a la cara cuando vuelvan a casa, sino porque así estarán defendiendo Europa. Les pido su voto, consciente de que muchos de ustedes no comparten este secuestro de la democracia, sabiendo que muchos de ustedes están sinceramente comprometidos con el bienestar de sus pueblos. Les pido el voto para frenar a la gran coalición que impone la austeridad y el totalitarismo financiero.

Quiero dirigir mis últimas palabras a la ciudadanía y a los pueblos del sur de Europa que han salido a la calle estos años para defender la justicia social y la democracia. A los millones que habéis dicho «¡basta!» en las plazas europeas, quiero deciros que sois el orgullo, el corazón democrático de Europa. Los pueblos de Europa hemos pasado por peores situaciones y nos hemos sacudido a los déspotas. No sé si hoy podremos arrebatarle la presidencia de este Parlamento a la gran coalición, pero si nos seguís empujando, os aseguro que venceremos. El mañana es nuestro.

Olivia (9)

Esta poesía se la escribí a Olivia cuando consiguió a su primera amiga. De eso hace ya once años.

Olivia y Tomasa

Olivia ya tiene una amiga atigrada
Lleva correa, pero nunca se queja
A veces cojea o le duele una oreja
Gorda, tuerta, fea y un poco pesada

Se llevan seis años pero eso no es nada
Olivia es la joven, Tomasa la vieja
Una salta encima, la otra se deja
Juegan en el río, se llenan de baba

Tomasa está triste, no ha sido mamá
Nadie la quería para hacer familia
Siempre le decían ¡otra vez será!

Pero ahora es feliz, ya no tiene envidia
Porque hace unos días que pensando va:
“Las otras mamás no tienen a Olivia”

Piense un poco (31)

Esto que transcribo a continuación no lo he dicho yo, lo dice Robert Charles “Bob” Black Jr., un anarquista estadounidense contemporáneo conocido principalmente por sus ideas críticas de la sociedad basada en el trabajo. Sin embargo, en tanto que comulgo plenamente con la forma y el fondo de las ideas de Bob, me permito compartirlas aquí con todos ustedes. Les recomiendo encarecidamente la lectura del artículo completo. Como siempre, no se queden solo con la parte. Vayan más allá de este Blog e indaguen en el todo.

Bob Black.-“La abolición del Trabajo”
(…) Eres lo que haces. Si haces trabajo aburrido, estúpido, monótono, lo más probable es que acabes siendo aburrido, estúpido y monótono. El trabajo es una explicación mucho mejor de la creciente cretinización que ocurre a nuestro alrededor que incluso esos mecanismos idiotizantes tan señalados como la televisión y la educación. La gente que pasa su vida regimentada, dirigida de la escuela al trabajo y enjaulada por la familia, primero, y el asilo de ancianos, al final, está habituada a la jerarquía y es psicológicamente esclava. Su aptitud para la autonomía está tan atrofiada que su miedo a la libertad es una de sus pocas fobias con fundamento real. Su entrenamiento en la obediencia en el trabajo se traslada a las familias que ellos mismos forman, reproduciendo de esta manera el sistema en todos los ámbitos, y se lleva a la política, a la cultura y a todo lo demás. Una vez que has drenado la vitalidad de la gente en el trabajo, probablemente se someterán a la jerarquía y a la experiencia en todo. Están acostumbrados a ello.

Y para los que no se fían de las traducciones y les gusta ir a las fuentes, he aquí la transcripción del pasaje original.

Bob Black-“The abolition of work
(…) You are what you do. If you do boring, stupid, monotonous work, chances are you’ll end up boring, stupid and monotonous. Work is a much better explanation for the creeping cretinization all around us than even such significant moronizing mechanisms as television and education. People who are regimented all their lives, handed off to work from school and bracketed by the family in the beginning and the nursing home at the end, are habituated to hierarchy and psychologically enslaved. Their aptitude for autonomy is so atrophied that their fear of freedom is among their few rationally grounded phobias. Their obedience training at work carries over into the families they start, thus reproducing the system in more ways than one, and into politics, culture and everything else. Once you drain the vitality from people at work, they’ll likely submit to hierarchy and expertise in everything. They’re used to it.